Éxito y fracaso del "Plan de Cien Días" de Álvaro Colom

Presupuesto, burocracia, consensos, pero principalmente tiempo, fueron los factores principales que coadyuvaron a que no se cumpliera con las promesas de campaña prometidas por el mandatario al inicio de su gestión. Analistas califican su carta de presentación de charlatanerías, improvisación y buenas intenciones. Sin embargo, hay quienes prefieren otorgarle aún el beneficio de la duda.

Por Javier Samayoa

“En tres meses la población sentirá un notable cambio en los servicios de salud y seguridad; y el rumbo del país”, dijo Colom al inicio de su gestión. Sin embargo, ya en la realidad el Plan de Cien Días resultó siendo un dolor de cabeza para él y varios de sus funcionarios, quienes se les ha visto tomando acciones un tanto desesperadas e improvisadas. El ideólogo del Plan, Edgar Barquín, enfatizó desde el inicio que el Plan de Cien Días era viable y acorde a la realidad del país. Con el pasar de los días, el Plan se vio cuesta arriba. Las críticas no se hicieron esperar de diferentes sectores de la sociedad civil. Pese a ello, el “Gobierno de los Pobres” insistió e insistió que en cien días los guatemaltecos respirarían aires de cambio principalmente en los temas de inseguridad, violencia, pobreza, impunidad y desempleo.


La propuesta
El plan de Cien Días consistía en un proyecto a corto plazo el cual incluía efectuar operativos en zonas rojas, así como, una serie de acciones enfocadas en las áreas de salud, educación y cultura. La esencia del mismo se concentra en llevar desarrollo hacia las áreas rurales del país. La idea original del Plan consistía en componer lo que debía estar listo, expresó Colom. “Mi gobierno establecerá cambios en la microeconomía, pues ya es hora de que se tomen en cuenta los pueblos”, agregó. Al mismo tiempo se comprometió tomar en cuenta a todos los sectores sociales y políticos del país. Es por ello que se crea el Consejo de Cohesión Social (CCS) encaminado al desarrollo rural, para darle prioridad según Colom, al sector indígena. “Por eso somos socialdemócratas, lo más importante para nosotros es solucionar el problema de pobreza. El gran cambio, el fundamental va a ser en ese sector. Eso va ayudar en muchísimas cosas, entre la seguridad”, aseveró.
Primeras acciones
A sólo tres días de haber asumido el poder, Colom viajó al municipio de Ixcán, una de las zonas más pobres y afectadas por el conflicto armado interno de 36 años, donde anunció la entrega de fondos a las cooperativas para diversos proyectos.

Extendieron la red de servicios como la educación y la salud a las zonas más apartadas y la concesión de recursos a las madres pobres para enviar a sus hijos a la escuela (Transferencias Condicionadas).

En materia de seguridad, más de 500 agentes de la policía iniciaron operativos en áreas de alto nivel delincuencial de ésta capital para eliminar los corredores de tráfico de drogas y armas.

Se realizaron allanamientos en varias colonias y barrios, así como en municipios aledaños y fueron arrestadas decenas de personas.

Colom anuncio una guerra sin cuartel contra las mafias y el crimen organizado. Además, prometió iniciar un proceso de cambio hacia un gobierno socialdemócrata, basado en la lucha contra la pobreza, donde aseguró que daría prioridad a quienes menos tienen.

Pero la frustración inicia
El filósofo Baltasar Gracián afirmó: “en la vida todos los plazos se cumplen”. Pues los primeros cien días de gobierno se vencieron. Y es que verdaderamente en el ambiente circundaba gran expectativa ante cuan ambicioso plan. Pero la inseguridad y la violencia siguió constituyendo el problema nacional número uno de los guatemaltecos.

Lo ofrecido por el gobierno en materia de seguridad, dentro del Plan de Cien Días se enfocaba en brindar seguridad pública, fortalecer el sector justicia y la Policía Nacional Civil (PNC), asimismo, la organización comunitaria, pacto social y combate a la corrupción. También, organizar a la población por barrios, aldeas y comunidades, para que colaboraran con las fuerzas de seguridad en el combate a la delincuencia; pero requería de más tiempo para su ejecución, explica el analista de seguridad Mario Mérida. “Además de tiempo necesitaba de más recursos para su implementación”.


El Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), activista de los derechos humanos, sostiene que en los tres primeros meses de la actual administración estatal registró 656 muertes violentas, lo cual significa alrededor de 7 muertos por día, destacándose que en el patrullaje efectuado por los agentes de la Policía Nacional Civil ha sido rebasado por los hechos de violencia.

“Nuestro pueblo está siendo víctima de una ola delictiva que parece interminable. Ningún habitante del país se siente ni está seguro. De manera insoportable, la inseguridad pública continúa constituyendo el principal problema que afronta nuestra nación, sin que pareciera avizorarse una solución definitiva”, expresa Mario Polanco, Director del GAM.

“El sistema de justicia de Guatemala está atravesando por una de sus crisis más agudas, debido a su ineficacia comprobada, lo cual estimula la acción de las bandas criminales”, indica.

Jairo Alarcón, filósofo y catedrático de la Universidad de San Carlos indica: “Sabíamos que ese plan se trataba de una promesa que no se iba a cumplir y comienza observarse que los dos ministerios mas importantes (Educación y Gobernación) fueron los más improvisados. Vimos que no tenían cuadros para ellos, y si los tenían no los utilizaron”.

“Vemos que hay un continuismo, cuando se esperaba que hubiera un cambio radical, se esperaba que iba a ver una transformación pero no la hubo”, agrega.

Alarcón afirma que el Plan de Seguridad no se concretó ya que hay sectores poderosos del país que impidieron a que Colom colocará personas de su confianza.

Hechos como el asesinato de pilotos, la masacre de narcotraficantes en Zacapa, el asesinato de Víctor Rivera ex asesor de Gobernación, ponen en evidencia el Bfracaso de estas acciones y hacen evidente la necesidad de un cambio de rumbo. Las significativas incautaciones de droga fue lo más rescatable que las autoridades hayan realizado en los primeros cien días de gobierno.


El Gobierno de la República para justificar los pocos avances que se han dado en materia de seguridad, ha esgrimido la falta de recursos y la situación que encontraron al asumir el gobierno, se olvidaron de decir que la creación de su Plan de Cien Días debiera haber sido hecha en función de un conocimiento certero del Estado.

Colom ofreció enfrentar la violencia con inteligencia, pero nada de eso se ha demostrado. Los índices delincuenciales continúan siendo los mismos o peores en comparación con sus antecesores. Ahora resulta el Presidente Colom diciendo que el slogan sirvió como mecanismo para afinar el accionar del gobierno, al haber sido diseñado como una respuesta a la segunda vuelta de campaña.


¿El Plan de Cien Días, se trató de una estrategia electoral?
Lo anterior podría interpretarse entonces, en el sentido que el plan no respondía a las necesidades y conocimiento de la situación de la ciudadanía sino más bien sólo a obtener los votos necesarios para ganar las elecciones. Pero para Fredy Morales, Publicista y Catedrático de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la USAC expresa: “si el Plan obedecía a una estrategia electoral habría entonces que preguntarse hacia quién o quienes estaba dirigida la campaña ya que Colom no ganó la Presidencia precisamente porque ofreció un Plan de Cien Días, él ganó porque contaba con una mejor base partidaria y organización”.

Morales sostiene que el Plan de Cien Días no fue una estrategia electoral como lo afirmó el Presidente Colom después de haberse cumplido el plazo. “Yo no creo que ese haya sido el argumento que haya incidido para que la gente le haya dado el triunfo”.

En realidad, Álvaro Colom era un candidato ampliamente conocido por el electorado. Era su tercera campaña política y ya le tocaba, como dicen por ahí, quedarse con el poder. El nivel de organización de la UNE era mas fuerte y muchísimo mas amplio que el Partido Patriota (PP).

“La comunicación ayuda pero no es determinante, la comunicación hace su parte, pero si la comunicación no tiene como soporte un buen producto, ni con la mejor comunicación del mundo va a venderse absolutamente nada”, analiza Morales.

El Licenciado Roberto Jiménez, coordinador del área profesional de la Escuela de Ciencia Política de la USAC expresa que ese Plan “se lo sacaron de la manga”. “El Plan de Cien Días no fue utilizado en la primera vuelta, lo improvisaron, pero fue todo un fracaso”.

Jiménez dice que el haber anunciado dicho plan creó falsas expectativas en la gente y como no las cumplieron alimentaron el desencanto de los partidos políticos en la población.

Entonces, ¿Por qué no funcionó el Plan? El aparato estatal tiene ciertas reglas y cierta dinámica que debe respetarse, la mayoría de autoridades que asumieron al poder eran nuevas y el tener que conocer la cosa publica es algo que lleva tiempo, explica el catedrático Fredy Morales.

“Si el plan de cien días no alcanzó la metas que el mismo Presidente había fijado se debió al desconocimiento de sus funcionarios respecto a la administración publica. Ofrecer es fácil, hacer las cosas tiene su grado de complejidad”. Dijeron que tenían un plan y seguramente lo tienen, que no lo estén ejecutando bien, esa es otra cosa, puntualizó.


El Plan visto desde la sociedad civil
El plan de los primeros cien días del gobierno de Álvaro Colom dependía de una pieza clave: la negociación política y el poder de convencimiento de la bancada de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) para que el presupuesto de ingresos y egresos del Estado para el 2008 correspondiera a su proyecto. Y para cumplir con las 132 acciones del plan se necesitaba Q 1 mil 207 millones, los cuales al final fueron adecuados en el proyecto de presupuesto del 2008.
Sin embargo, para Otto Pérez Molina, líder del PP, señala que en este lapso no se han logrado avances significativos, como se prometió durante la campaña electoral. “Su Plan perdió el rumbo”, afirma.

Por su parte Roxana Baldetti, diputada de esa agrupación señala: “El Plan de los Cien Días estuvo descoordinado totalmente; se planeó sin fondos y sin tiempo para ejecutarlo”

En cambio, para el Sub Director de Conjuve Eduardo Anleu, defiende el proyecto: “Sí se cumplió con la mayoría del Plan, claro, no todo ha sido perfecto”. Se lamenta a la vez: “No se dimensionaron muchas cosas y ese fue el error, sobre lo que se podía hacer y lo que no. Las cosas desde acá ya no son tan fáciles como se pensaban.
Anleu señala que el Plan de Cien Días fue mal interpretado y por eso las críticas. “En este tiempo se sentaron las bases para iniciar procesos de largo plazo”, afirma.
“El Plan buscaba hacer cambios que hicieran funcionar el Estado y se lograron”, apunta.

El funcionario expresa que la UNE tuvo la necesidad de utilizar un mensaje donde se le ofreciera a la gente precisamente lo que demandan en el momento (Seguridad, empleo, etc) . “Lo cierto es que nadie puede ordenar la sociedad de la noche a la mañana”, sentencia.

El funcionario expresa que el mayor logro de ésta administración fue haber llegado a sectores donde nunca se llegó “Habría entonces que construir la opinión pública desde otras instancias. Lamentablemente esos sectores nunca son tomados en cuenta por los medios de comunicación del país”
El sindicalista José Pinzón de la Central de Trabajadores de Guatemala (CTGT) expresa: “Creer que los grandes problemas del país se resolverían en cien días era impensable. Mientras se definía al equipo y afinaban detalles del plan el tiempo se les fue de las manos en un abrir y cerrar de ojos”.

“Colom tuvo la mala suerte de encontrarse con un escenario muy duro, las crisis del petróleo y el alza de los productos básicos, de continuar la situación Colom se enfrentará a estallidos sociales que están a la vuelta”, expresa el coordinador del área profesional de la Escuela de Ciencia Política.
“Creo que el Plan de los Cien Días era demasiado ambicioso como para cumplirlos y la realidad es mas cruda que como la ven los políticos cuando quieren ganar votos” expresa Marco Antonio Barahona, de la Asociación de Investigación de Estudios Sociales.
Estuardo Zapeta, periodista y antropólogo, advierte que en la administración pública, el “cortoplacismo” es lo peor a la hora de hacer planes. “El mejor plan que puede haber es de cuatro años, pero que sea consistente y que presente resultados cada cierto tiempo”, detalla.

¿Va el gobierno hacia una socialdemocracia?
En cien días de gobierno, las acciones y resultados del afamado Plan, el gobierno ha reflejado un panorama real de su ideología política. Todos afirman que quedó demostrando, que ni es un gobierno socialdemócrata y mucho menos que tenga interés y capacidad para resolver los problemas estructurales del país.
Marlon García, ex activista de la desaparecida Alianza Nueva Nación (ANN) señala que el primer error de Colom fue haber prometido algo que no estaba dentro de las posibilidades reales de llevarse a cabo. “Colom hizo alianzas políticas con sectores muy poderosos, por ejemplo, los Alejos, Gutiérrez, Torrebiarte y hasta los Arzú. Hoy, esta gente le tiene atado de pies y manos, por eso su Plan de Cien Días no le funcionó”, expresa.

García expone que las acciones emprendidas por el Presidente durante este tiempo no han demostrado señales de que efectivamente esté gobernando bajo una ideología socialdemócrata.

“Es contradictorio que Colom, todo un empresario de la maquila, se haya proclamado socialdemócrata. Hay que tomar en cuenta él es uno más de la súper cúpula empresarial de éste país. Las medidas que ha tomado desde el gobierno han sido sólo para quedar bien con quienes le pusieron allí”, agrega.

Roberto Jiménez, coordinador del área profesional de la Escuela de Ciencia Política expresa: “Es falso que sean un gobierno socialdemócrata. Ni en la campaña lo fueron. Se vistieron de verde pero eso no significa nada. Han estado tomando medidas autoritarias como los demás gobiernos y eso es ir contra la corriente socialdemócrata”.

El Licenciado Douglas Barillas, Catedrático de Derecho de la USAC coincide en que han sido dos las acciones las que han marcado el gobierno de Colom: El Estado de Prevención instalado luego del paro de pilotos de transporte pesado y los Precios Tope anunciados a diferentes productos de la canasta básica. “Un gobierno socialdemócrata no toma este tipo de medidas (violencia y contradicciones); sólo atentan con nuestra democracia. En vez de ir hacia delante retrocedimos, los guatemaltecos otra vez se enfrentaron a un Estado Policía y ha quedado en evidencia que existe alguien que le machuca la cola”, expresa.

Lo rescatable del Plan
Los elementos positivos se concentran en los planes hacia los municipios pobres, aunque hay una preocupación de cómo mantener financiamiento ofrecido. Ha habido continuidad de algunos procesos de gobiernos anteriores como desayunos escolares y fertilizantes baratos, aunque aquí es necesario transparentar los negocios del gobierno con grupos empresariales beneficiados con ambos proyectos.

Además, en el tema de la seguridad, aseguran fuentes del gobierno, se fortaleció con un aporte de Q. 54 millones para la Policía.

El área de salud se reforzó con Q. 400 millones más que el año pasado. Se asignaron más recursos a mejoramiento de hospitales y compra de medicamentos.

En infraestructura se han asignado Q. 3 mil millones, o sea Q. 600 millones menos que el año pasado. Se dejó el rubro para el Fondo Guatemalteco de la Vivienda y se fortaleció el área de Caminos y Jovial.

Hay una partida de Q. 186 millones para mejoramiento salarial del magisterio, y 200 millones para aumento de sueldo de los policías.

Dentro de la ampliación del presupuesto del Ministerio de Trabajo hay Q. 29 millones para subsidiar el pago de pasajes de personas de la tercera edad que utilizan el transporte público. Este monto es parte de lo destinado para el Estado -240 millones para aumento de sueldo de policías.

El Ministerio de Trabajo será el responsable de verificar que las personas de la tercera edad sean aceptadas en los autobuses.

Iniciaron las acciones en el tema de desnutrición.

Se lograron grandes avances en el tema de la regionalidad.



Hacia donde vamos
Como conclusión podemos afirmar que cien días no es un tiempo prudente para evaluar a ningún gobierno, sin embargo, la expectativa generada por la campaña electoral de la UNE, ha sido su principal adversario, esto ha llevado a este proceso de evaluación, hay críticas que podrán ser corregidas a tiempo, el Gobierno comienza sin rumbo definido, mucha retórica y pocas acciones que lo sustenten, es momento de ir definiendo rumbos concretos y la necesidad de cambios dramáticos particularmente en el tema de seguridad.

“El Plan de Cien Días no es lo que la gente se imaginó, podría tratarse de un panorama de la buena voluntad del Presidente, desafortunadamente las cosas no salieron como él y la población quiso; también es importante tomar en cuenta que era imposible resolver los problemas del país en cien días, cuando no se ha podido hacer durante más de cien años”, añade el ex activista de la ANN, Marlon García.

El mismo Vicepresidente Rafael Espada tenía razón cuando dijo: “Eso alguien lo inventó. En cien días no hay que decir nada, es nada más una marca que se ponen los gobiernos, pero es nada más para que la gente escriba”.

Lo cierto es que para bien o para mal, muchas cosas han sucedido durante los primeros cien días de gobierno. Ésta administración, como todas, en el inicio de su gestión ha tenido aciertos y desaciertos. Las medidas tomadas durante este lapso de tiempo han generado y continuaran generando críticas por un lado y aplausos por otro, y es normal; siempre habrán sectores que estarán a favor y en contra. Lo cierto es que aún es prematuro hacerse de una conclusión auténtica sobre las acciones que el gobierno ha emprendido. Sobre las opiniones de que si se cumplió o no se cumplió el Plan de Cien Días definitivamente continuará dando de qué hablar en todos los estratos de la sociedad quizá, hasta que Colom finalice su mandato.







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